Makombo
Makombo fue construida para grupos que prefieren discutir qué playa visitar en lugar de quién olvidó reservar el hotel. El equipo pidió un lenguaje visual que viviera más allá de la interfaz: ilustraciones editoriales construidas para hacerte sentir la energía de un viaje siendo planeado en conjunto.
La sensación de planear juntos.
El brief era claro pero exigente: hacer que la planificación se sienta como parte del viaje, no como la tarea previa. Sin listas de verificación ni calculadoras de gastos compartidos, y capturar la energía de un grupo decidiendo juntos: el mapa extendido sobre una mesa, el debate sobre cuál desvío vale la pena, la alegría particular de un itinerario que nadie tuvo que construir solo. Cuatro piezas. Cuatro momentos. Cada uno, un pequeño argumento para ir en grupo.
Voz editorial, alma colectiva.
La mayoría de las ilustraciones de apps de viaje se inclinan hacia lo solitario: una sola figura con maleta, una silueta solitaria en una puerta de embarque. Makombo necesitaba algo diferente, una identidad visual construida alrededor de grupos, donde la energía provenga de personas planeando, decidiendo y moviéndose juntas. Comenzamos con bocetos a lápiz, dejando el trazo suelto y gestual, construyendo cada pieza alrededor de una sensación más que de un destino: el caos de cinco personas eligiendo un itinerario, el alivio de un plan que finalmente encaja, la emoción compartida de un viaje que le pertenece a todos.
La paleta tomó los azules audaces propios de Makombo, combinados con tonos cálidos de arena, los colores de una mesa con un mapa y el viaje al que apunta. Estas ilustraciones fueron diseñadas para hacer el mismo trabajo que un copy poderoso: hacer que el producto valga la pena abrir antes de que se explique una sola funcionalidad.
Tu producto,
construido bien.
Los grandes productos necesitan una voz visual antes de que el primer usuario se registre. Si estás construyendo algo que vale la pena, sabemos cómo hacerlo ver así.